Mira Furlan y la hipocresía en la antigua Yugoslavia

La actriz Mira Furlan murió en su casa de los Los Ángeles el 20 de enero tras una larga lucha contra el Virus del Nilo Occidental. Sus admiradores se opusieron a obituarios revisionistas que ignoraron su destierro en 1991.

La muerte de la actriz generó un debate introspectivo en su región nativa de la antigua Yugoslavia, sobre partes de la historia de su vida que no son de conocimiento común entre sus seguidores en Estados Unidos o el resto del mundo que recuerda sus roles en películas de ciencia ficción de culto.

“Noticias simplemente terrible sobre Mira Furlan.
Convirtió a Delenn en un personaje de ciencia ficción incomparable. Imbuida con una cualidad genuina de sabiduría y compasión que claramente reflejaba a la intérprete.
Una persona realmente única que dejó una marca imborrable en la ciencia ficción.”

Mira Furlan se presentaba en su sitio web como una “notable actriz de la antigua Yugoslavia, actualmente conocida en el mundo occidental por su interpretación de la embajadora minbari “Delenn” en la galardonada serie Babylon 5″.

El artículo de Wikipedia sobre ella afirma que era una actriz croata de ascendencia mixta croata, judía y eslovenia, nacida en Zagreb. Durante gran parte de la vida de Furlan, estas dos etiquetas —yugoslavia y croata— no fueron mutuamente excluyentes. Se podía tener ambas.

Furlan nació en 1955, y a inicios de la década de 1980 ya era una de las principales estrellas de cine y televisión de la República Socialista Federal de Yugoslavia, con roles en la nominada “Papá está en viaje de negocios” (producida en Bosnia en 1985), y el popular antipatriarcal “La belleza del vicio” (producida en Montenegro en 1986), y varias series de drama de televisión “Velo Misto” y “Smogovci“.

Una sinopsis de la tragicomedia “La belleza del vicio”, que se reestrenó en homenaje a Furlan varios días después de su muerte, ofrece un vistazo del recuerdo que la mayoría de sus seguidores tenían de ella, llena de belleza natural y talento para la actuación.

A través de sus roles y como figura pública desafiaba lo establecido y fue una voz temprana de la segunda ola del feminismo.

Pero cuando la antigua Yugoslavia empezó a desmoronarse y los machistas nacionalistas tomaron claramente el poder en los Estados sucesores, los medios en su nativa Croacia declararon traidora a Furlan desde que hizo una serie de guerra.

Las principales ‘acusaciones’ de las posteriores campañas de calumnia contra Furlan fueron que, además de trabajar en el Teatro Nacional Croata, también protagonizó una producción teatral en Belgrado. Otra era que su pareja desde 1986 y posterior esposo, el director Goran Gajić, nacido en Zagreb, era de etnia serbia.

Desde la década de 1990, las campañas de calumnia en los Balcanes no han sido un simple intercambio de opiniones. Localmente se les conoce como “linchamiento mediático” y pueden ser precursores de verdaderos linchamientos reales de irritados “ciudadanos patrióticos preocupados” envenenados por propaganda llena de odio y con armas reales.

En el caso de Furlan, la campaña empezó con el asesinato de un personaje en el artículo de una revista titulado “La dura vida de una mujer fácil” del periodista y escritor Rene Bakalović. “Mujer fácil” es un eufemismo para una mujer promiscua o una prostituta. Entre varias afirmaciones difamatorias, el texto de Bakalović insinuaba que Mira Furlan odiaba Zagreb por tener ella raíces judías.

(Esto cae en la línea del creciente antisemitismo promovido por resurgidos nacionalistas de extrema derecha que consideraban a los colaboradores nazis de la Segunda Guerra Mundial como verdaderos patriotas.)

La campaña de calumnias contra Furlan llegó rápidamente a un nivel institucional. La despidieron de su trabajo en el Teatro Nacional Croata y el Estado croata requisó el apartamento de su familia en Zagreb. La cantidad de amenazas de muerte que dejaron en su contestador automático fue la razón final para su decisión de salir del país que no les ofrecía protección alguna.

Una noche de noviembre de 1991, los amigos que le quedaban dieron una fiesta de despedida para Furlan y Gajić en Belgrado. Partieron la mañana siguiente a Nueva York. Un artículo de Nova S que celebraba la ocasión también citó a Furlan, que explicaba cómo se sintió aislada por ambos lados. Cuando le preguntaron qué conocidos suyos la decepcionaron en ese momento, dijo:

La lista sería demasiado larga. Muy pocos estuvieron a mi lado en ese momento… ¡¿Pocas?! ¿Qué estoy diciendo? No hubo reacciones. Punto y aparte. El único artículo serio sobre el caso lo escribió el valiente y único Viktor Ivančić. Por eso, le estaba y le sigo estando eternamente agradecido. No hubo apoyo público, ni en Zagreb ni en Belgrado, donde me convertí de la noche a la mañana en una de “los otros”, alguien cuyo “caso” no tenía importancia. Pero en Belgrado hubo algunos que antes de ir a Estados Unidos compartieron generosamente sus contactos en ese país que podían ayudarnos en el extranjero. Entre ellos estaba la más grande de todos, tanto como actriz como ser humano: Milena Dravić. En esos momentos de crisis te das cuenta de quién es realmente una buena persona

En Estados Unidos, Furlan prosiguió con su carrera de actriz, que incluyó notables roles en las series de televisión Babylon 5 y LOST.

“El repentino anuncio de la muerte de Mira Furlan es muy triste. Era cautivadora como Danielle Rousseau. Una fuerza de la naturaleza en cada escena. Cuando su nombres aparecía en los créditos, sabías que iba a ser un buen episodio. Descansa en paz.
❤”

Según el testimonio de su amiga y colega Rade Šerbedžija, que también trabajó en Hollywood en ese tiempo, regresó a Croacia en 2002 y tuvo un papel protagónico en Medea de Eurípides, producción de la compañía teatral de Šerbeđija. Fue muy bien aclamada por la crítica y tuvo una cálida recepción del público.

Mira era una gran mujer justa. Ella era de izquierda y socialista. Erara una actriz y una persona brillante. Todos la amaban, desde el público hasta otros actores y directores, lo que demostró cuando se fue, escapó de la terrible guerra y logró hacer carrera en los Estados Unidos

El video conmemorativo del Servicio Público de Radiodifusión HRT (Radio y Televisión Croata) mostró momentos destacados de sus películas y series de televisión, y señaló que su última actuación teatral fue en Rijeka, Croacia, un año antes de su muerte. También cita a Šerbedžija cuando dijo que “en realidad nunca regresó”.

El destacado director croata Rajko Grlić fue más tajante, y en una declaración para Nova S TV dijo que “Mira Furlan pasó por un pogromo, y Croacia nunca se disculpó”.

Además, tras la noticia de la muerte de Furlan, el Teatro Nacional Croata publicó un obituario oficial en su sitio web, que comentó la injusticia cometida contra la actriz: “Su marcha a Estados Unidos en 1991 por motivos políticos supuso el cese de su trabajo en el Teatro Nacional Croata, pero su legado artístico sigue vivo. La adoraron y la adorarán generaciones de público, porque además de su enorme talento e inteligencia fue una artista que demostró grandeza moral por sus posiciones intransigentes. Adiós y gracias, Mira”.

Este anuncio generó muchísimos comentarios en medios sociales que culpaban al teatro por vergonzosas mentiras, hipocresía e intentar “falsificar la historia”.

Ivica Buljan, actual director del departamento de arte dramático del Teatro Nacional de Croacia, publicó una disculpa personal a Furlan en una extensa publicación en Facebookretransmitido por influyentes medios en línea. Además de señalar que es demasiado tarde para “pedir perdón a los muertos” y rendir homenaje a su antiguo colega, Buljan escribió:

Muchos comentaron en el anuncio [oficial del obituario]: El Teatro Nacional Croata intentó olvidar cómo echaron a Mira Furlan. Como director del departamento de arte dramático del Teatro Nacional Croata siento vergüenza por los acontecimientos que obligaron a Mira Furlan a abandonar el teatro y Zagreb. Mira, por favor, perdona

El tratamiento mediático de la noticia de su muerte en Croacia también suscitó acusaciones de hipocresía. En un caso, un programa de televisión HRT tras su muerte incluyó una declaración de uno de sus “verdugos mediáticos” iniciales en la que comentaba positivamente su actuación de 2002 en Zagreb.

La periodista croata Danka Derifaj respondió con una publicación en Facebook: “Qué enfermizo, patológico y francamente aterrador. A René Bakalović, autor del texto titulado “La dura vida de una mujer fácil” con el que descuartizó a Mira Furlan a principios de la década de 1990 en la revista Globus, lo han invitado a hablar en un segmento informativo sobre su muerte en la HRT (Radio Televisión Croata) como “su compañero de escuela””.

Muy poco de estas conversaciones se ha emitido fuera de la región de la antigua Yugoslavia. Los recuerdos de Mira Furlan de sus seguidores y colegas en Estados Unidos y en todo el mundo se han centrado en sus logros en la escena internacional. La “prehistoria” del estrellato regional solo se ha mencionado brevemente, y la lucha contra el nacionalismo casi no se ha mencionado, incluidos los obituarios en los medios internacionales.

Esta falta de conocimiento en Occidente podría reflejar la actitud de Furlan en relaciones públicas, que se basaba en su compleja personalidad, fuerte y frágil al mismo tiempo. Al parecer, se negó a desempeñar el papel de víctima quejosa y el de fanfarrona respecto a su fama y condición de celebridad en su “antiguo país” cuando hablaba con los medios estadounidenses, a menos que se le preguntara específicamente. Como sobreviviente, se centró en su nueva vida y carrera, y en volver a formar parte del discurso público en los Balcanes después de haber “triunfado” en el extranjero, donde participó en proyectos de visitas y como columnista de Feral Tribune y del sitio web de Nova S.

De vuelta al escenario mundial, el perfil de Twitter del escritor estadounidense J. Michael Straczynski, creador de Babylon 5, se convirtió en uno de los puntos del fandom que compartía el sentimiento de pérdida y admiración por Furlan. En esa línea, publicó un video con una escena de despedida de la serie en la que el personaje de Furlan, Satai Delenn, explica por qué en su cultura alienígena no existe la palabra adiós.



Filip Stojanovski

GlobalVoices

Créditos a la foto de cabecera: la actriz Mira Furlan en el Festival de Átjáró de 2006 en Budapest. / Imagen de Izolita – Trabajo propio, Dominio público, Wikimedia Commons

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