Anuncian que la dexametasona reduce la mortalidad en los enfermos más graves de COVID-19

Un esteroide barato y de uso común puede salvar la vida de personas gravemente enfermas por el SARS-CoV-2, según los resultados preliminares del ensayo clínico británico Recovery, aleatorio y controlado. La comunidad científica reclama ahora la publicación de los datos del ensayo para su revisión.

Los responsables de un ensayo clínico llamado Recovery, que se está llevando a cabo en Reino Unido, han anunciado en un comunicado de prensa que la dexametasona, un esteroide barato y de uso común, redujo las tasas de mortalidad en alrededor de un tercio entre los pacientes más graves de COVID-19 que precisaban respiración asistida. El fármaco no demostró beneficios entre los enfermos más leves. El anuncio ha suscitado controversia porque el comunicado no va acompañado por los datos del estudio.

El fármaco redujo las tasas de mortalidad en alrededor de un tercio entre los pacientes más graves de COVID-19 que precisaban respiración asistida

Los resultados preliminares, que no han sido aún revisados por pares, indican que este fármaco, utilizado para reducir la inflamación en otras enfermedades como la artritis, podría convertirse en un tratamiento estándar en los pacientes más graves de la enfermedad pandémica, según los investigadores que dirigieron los ensayos.

El ensayo de Recovery incluyó a 2.104 pacientes a los que se les administró una dosis relativamente baja de 6 miligramos de dexametasona durante 10 días. Cuando se compararon sus resultados con los de 4.321 pacientes que recibían atención estándar, se comprobó que el esteroide redujo las muertes en un tercio en los enfermos que estaban con respiradores y en un quinto en los que recibían oxígeno suplementario de otras maneras, según estas fuentes.

Revisión de datos

Los responsables señalaron que estaban trabajando para para publicar los detalles completos del ensayo tan pronto como fuera posible.

La OMS ha indicado que “acoge con satisfacción los resultados preliminares sobre el uso de la dexametasona en el tratamiento de pacientes críticamente enfermos de COVID-19”

La comunidad científica ya ha manifestado su interés en revisar sus datos en un momento de máxima tensión, tras la retractación de un influyente estudio, publicado en The Lancet sobre el uso de la hidroxicloroquina en el tratamiento de COVID-19.

Por su parte, la OMS ha indicado en un comunicado que “acoge con satisfacción los resultados preliminares sobre el uso de la dexametasona en el tratamiento de pacientes críticamente enfermos de COVID-19”.

Recovery, que evalúa si medicamentos existentes pueden tratar la COVID-19, está analizando varios tratamientos contra esta enfermedad en más de 11.000 pacientes en 175 hospitales de Reino Unido.



Agencia SINC

Créditos a la foto de cabecera: Este fármaco, utilizado para reducir la inflamación en otras enfermedades como la artritis, podría convertirse en un tratamiento estándar en los pacientes más graves de la COVID-19. / Imagen de LHcheM en Wikimedia Commons

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