Los sindicatos de inquilinos llaman a la huelga de alquileres a partir del 1 de abril

Los sindicatos de inquilinos denuncian que las medidas que baraja el Gobierno para enfrentar el impacto del virus dejan intactos los intereses del lobby inmobiliario y llevarán al endeudamiento de las familias más vulnerables. Llaman a la huelga de alquileres en todo el territorio a partir del 1 de abril.

El 1 de abril comenzará “una cascada de impago de alquileres masiva que va a desembocar en una nueva crisis de vivienda”. El diagnóstico de los sindicatos de inquilinos no es caprichoso ni aventurado, es fruto del trabajo diario con los afectados por los altos precios del alquiler y, desde hace unas semanas, también por la crisis del coronavirus.

Desde que estos sindicatos, junto con 200 colectivos sociales, lanzaron una campaña por la suspensión de los alquileres han recibido casi 10.000 correos de familias, pequeños comerciantes y autónomos en los que señalan que, con el inicio del nuevo mes, no podrían hacer frente al pago del alquiler.

Las medidas que baraja el Gobierno para hacer frente a esta emergencia humanitaria —después de que se impusieran las tesis de la vicepresidencia económica frente a la vicepresidencia social y Unidas Podemos— resultan claramente insuficientes para los sindicatos de inquilinos de todo el Estado. Estas organizaciones acusan al ejecutivo de Sánchez de ignorar todas sus demandas.

A tan solo 24 horas del Consejo de Ministros del 31 de marzo, y a 48 horas del inicio de un nuevo mes, y por lo tanto, de una nueva renta que pagar, las organizaciones que defienden los derechos de los inquilinos acusan al Gobierno de ceder a las presiones del lobby inmobiliario y condena al endeudamiento a las familias más vulnerables. “Es más: todas las rentas inmobiliarias se siguen cobrando a precio de oro, como si la economía no se hubiera paralizado, y aboca a miles de personas a endeudarse para poder pagarlas”, dicen en un comunicado.

La propuesta del Gobierno, denuncian desde los sindicatos de inquilinos, supone endeudar a las familias más vulnerables y precarizar aún más su situación una vez terminada la crisis del coronavirus

Frente a la situación de millones de personas que han visto recortados sus ingresos, la propuesta del Gobierno consiste en avalar créditos sin intereses a quienes no puedan pagar el alquiler. Una propuesta, denuncian desde los sindicatos de inquilinos, que supondrá endeudar a estas familias y precarizar aún más su situación una vez terminada la crisis del coronavirus. 

Ante esta deriva del Ejecutivo, que ha seguido las directivas de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, los sindicatos de inquilinos llaman a la huelga de alquileres a partir del 1 de abril en todo el territorio.

“La única respuesta posible es convocar una huelga de alquileres de las familias, pequeños comerciantes y autónomos afectados por la crisis del coronavirus. Si no cobramos, no pagamos. Si la economía productiva se para, la economía rentista también”, proclaman.

“IRRACIONAL, INSOSTENIBLE E INJUSTO”

La propuesta del Gobierno, cuenta Jaime Palomera, del Sindicatos de Inquilinos de Cataluya, supone que, a pesar de que los ingresos de la población “están cayendo en picado”, las rentas inmobiliarias no se toquen. “El Gobierno está planteando que los fondos buitre, los multipropietarios y los que cobran una renta del alquiler sigan recibiendo exactamente lo mismo. Es irracional, es insostenible y es injusto. Para conseguir eso que para ellos es prioritario, los inquilinos que no puedan pagar se endeuden a través de créditos avalados por el Estado”, dice a El Salto

Frente a las medidas que plantea el ejecutivo, los sindicatos de inquilinos defienden una suspensión del pago del alquiler para todas la personas afectadas por la crisis del coronavirus.

El Gobierno está planteando que los fondos buitre, los multipropietarios y los que cobran una renta del alquiler sigan recibiendo exactamente lo mismo. Es irracional, es insostenible y es injusto”, dice Jaime Palomera

La idea de que la suspensión de pagos afectaría a cientos de miles de arrendadores que necesitan de los ingresos del alquiler para sobrevivir es “falaz”, dice Palomera. Se trata de una idea, continúa, “que está transmitiendo el lobby inmobiliario, que funciona como una correa de transmisión de los intereses de los fondos y de la banca”.

Desde los sindicatos advierten que no van a permitir que la crisis económica la vuelvan a pagar los sectores más vulnerables, como en la crisis iniciada en 2007, ni tampoco que los “los costes económicos de suspender el pago de los alquileres recaigan sobre el Estado ni sobre los arrendadores que necesiten el ingreso del alquiler para cubrir sus necesidades básicas debido a la suspensión”. Para los sindicatos de inquilinos son las entidades financieras y los grandes arrendadores también tienen que colaborar ante esta situación, y que los costes de la crisis no pueden recaer en exclusiva sobre las familias y sobre el Estado. 

En el caso de los pequeños propietarios que dependan de la renta de su inquilino para llegar a fin de mes, los sindicatos piden que se establezca “una renta básica del Estado”.

Frente a la situación de desamparo, estas organizaciones llaman a la solidaridad y el apoyo mútuo, la única forma de poder ganar una huelga, dicen. En este sentido, anuncian la creación de una caja de resistencia “para dotar a las personas que se sumen a la huelga de una mayor cobertura colectiva”. Al mismo tiempo, llaman a todas las personas que no están en riesgo de perder su casa a que apoyen a las personas en huelga y colaboren con la caja de resistencia.


Martín Cúneo ( @MartinCuneo78 )

El Salto

Créditos a la foto de cabecera: A partir del 1 de abril miles y miles de familias no podrán hacer frente al pago del alquiler. / Byron Maher

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